que hacer en praga

Qué hacer en Praga (para enamorarte de ella)

9 actividades qué hacer en Praga

 

Si hablamos de capitales Europeas, quizá lo primero en lo que pienses sea en la romántica París, con su torre Eiffel, sus rues y su panadería fina. O quizá pienses en la colosal Roma, con su Coliseo, sus gelatos y sus fontanas. O tal vez lo primero que se te venga a la mente sea Berlín, con sus currywurst, sus monumentos y su puerta de Brandeburgo. Pero, ¿y Praga? ¿Pensarías en Praga?

Praga, la capital de República Checa, es considerada parte de Europa del Este por lo que se sale del concepto clásico occidental que tenemos de Europa que incluye a los países más conocidos (Italia, Francia, Inglaterra, Suiza, España, Alemania, etcétera).

Personalmente, cuando hace cuatro años me propusieron ir por primera vez a Praga, yo me preguntaba “Y bueno, ¿qué hay para hacer en Praga?”. Terminé aceptando únicamente porque mis amigos querían ir ahí y porque mi plan alternativo (ir a Suiza) iba a costarme la mitad del hígado y un riñón (Suiza es uno de los países más caros en los que he estado). Así que finalmente hice mis maletas y me fui a Praga por una semana. Tres años después, volví a ir por un par de días.

Este año voy a regresar, por tres días. Sí, así de mucho me enamoré de Praga. Y como buena evangelizadora de los viajes, he decidido esparcir la palabra sobre esta añeja capital para que ustedes también sepan qué hacer en Praga cuando la visiten para terminar locamente enamorados de ella igual que yo.

1. Cruzar el Puente de Carlos
Ya sea en la mañana, cuando el sol cae sobre el agua del río y empieza a iluminar los edificios aledaños. O al mediodía, cuando la luz brilla fuerte y el cielo está azul, limpio y ocupado por unas pocas nubes largas y blancas. O durante el atardecer, cuando el puente se rodea de colores encendidos como amarillo y naranja que se mezclan con el agua y se reflejan suavemente sobre la piedra.El Puente de Carlos es una de las construcciones más bellas y representativas de toda Praga.

Mide alrededor de 500 metros de largo y 10 de ancho, y originalmente era usado para el pasaje de carruajes. Hoy día es estrictamente peatonal y está lleno todo el día, todos los días, de personas de todos los rincones del mundo y de un ambiente alegre y fiestero muy característico de Praga.

En el Puente de Carlos suelen emplazarse toda una variedad de artistas tanto plásticos como músicos que ofrecen sus creaciones a todos los transeúntes. Desde preciosos collares, imanes para refrigerador pintados a mano, pinturas y figuras, hasta pequeños y alegres conciertos ya sea de violín o violoncelo, de ópera y también de instrumentos extraños que nunca habías visto. En el Puente de Carlos hay de todo y es uno de los lugares que harán a tu visita a Praga memorable.

Puente de carlos en praga

2. Visitar el Castillo de Praga


Si supieras que el Castillo de Praga es considerado el castillo más grande del mundo, definitivamente estarías de acuerdo en que merece una visita, ¿o no? El Castillo de Praga es básicamente una pequeña ciudad compuesta por varios palacios y edificios conectados entre sí por pintorescas callejuelas. Hay una parte del castillo que es accesible gratuitamente, pero para ver sitios como el interesante Callejón de Oro (donde se encuentra la casa en la que vivió Franz Kafka así como increíbles tiendas de artesanos) necesitarás adquirir una entrada que cuesta entre 250 y 350CZK por adulto (que son unos 10-14 euros).

En el castillo se encuentra también la Catedral de San Vito cuya arquitectura exterior es preciosa e impresionante y que puedes ver sin necesidad de comprar el boleto. Ya sea que hagas la visita gratuita o con boleto, puedo asegurarte que el Castillo de Praga va a dejarte encantado y será un motivo más para que te enamores de esta maravillosa ciudad.

Castillo de Praga

3. Comer chimeneas y platillos típicos
Si te preguntas qué es una chimenea, su nombre original es trdelník y son unos panes ensortijados de sabor ahumado y acanelado espolvoreados con azúcar que venden por todas partes en Praga, y cuya preparación en cilindros de madera que se giran sobre fuego es bastante interesante de observar (además, puedes encontrar muchos sitios donde quienes los preparan visten ropa tradicional checa).

Está muy rico y combina perfecto con el frío del invierno, o también puedes pedirlo en algunos lugares con crema y fresas para disfrutarlo en verano. Además de esto, la cocina checa es una maravilla. Mi restaurante favorito de la ciudad es el U Chlupatyho Ducha, el cual encontramos por casualidad durante mi primera visita a Praga. Este restaurante no parece la gran cosa desde afuera, pero adentro tiene una decoración preciosa, platillos típicos exquisitos, un gran servicio y precios para morirse (de felicidad).

Este restaurante es poco turístico pero se encuentra cerca de la Caza Danzante (Konviktská 6, Praha 1), así que te recomiendo pasarte ya sea por una pizza o por algún platillo típico (puedes pedirles recomendaciones a los empleados). Te llevarás una buena experiencia.

Trdelnik en Praga

4. Admirar el Reloj Astronómico
Si he de ser honesta, el espectáculo ofrecido por el Reloj Astronómico cuando marca la hora no me parece la gran cosa. PERO, la verdad es que el Reloj Astronómico de Praga no necesita ningún espectáculo para ser majestuoso y precioso y dejarte con la boca abierta. Este reloj es una de las principales joyas de la ciudad y es definitivo que pasarás junto a él mientras te paseas por ella.

No te pierdas su espectáculo para dar la hora, que si bien a mí no me gusta puede ser que a ti sí. También puedes subirte a la Torre del Ayuntamiento que está a un lado para ver la ciudad desde las alturas (puedes subir en escaleras o ascensor), la vista con los tejados anaranjados de la Ciudad Vieja es algo que tiene que verse.

Reloj Astronómico Praga

5. Bailar en los cinco pisos del Karlovy Lázně hasta las cinco de la mañana
Esto es para los amantes de la fiesta. El Karlovy Lázně, en la Ciudad Vieja, muy cerca del Puente de Carlos, es un club que ostenta ser el más grande de toda Europa del Este. Con sus cinco pisos restaurados de un edificio del siglo XV, es posible que sea cierto.

Cada piso en el Karlovy Lázně tiene una temática, decoración y música distinta, desde techno y electrónica hasta música de los 80’s (mi favorito personal). Durante tu estancia en el club, que abre desde las 9PM hasta las 5AM todos los días, puedes ir recorriendo a tu gusto cada uno de los cinco pisos y, en caso de que quieras un respiro, el quinto piso es el de Chill Out, donde puedes ir a sentarte y descansar un rato.

Además de sus cinco pisos, el Karlovy Lázně cuenta también con un Ice Pub, el cual puedes visitar durante el día o durante la noche. La entrada al Ice Pub cuesta 200CZK durante el día con una bebida incluida, y 150CZK durante la noche habiendo pagado de antemano la entrada al club (180CZK. 100CZK equivalen a alrededor de 4 euros). Es posible conseguir descuentos para la entrada tanto al club como al Ice Pub. Normalmente los hostales ofrecen boletos con estos descuentos, o puedes también visitar el callejón que está a un costado del edificio (lleno de tiendas de suvenires) donde suelen repartirlos.

6.Tomar vino caliente mientras recorres las ferias navideñas
Esta es claramente una actividad exclusiva de la época otoñal/invernal, pero es una de las cosas que más he disfrutado de esta ciudad. El vino caliente checo personalmente me parece mucho más bueno que el que he probado en otros países, y sus ferias tienen ese aire pintoresco y semi medieval que las hacen preciosas.

7. Visitar alguno de los extraños y únicos lugares alternativos que hay en Praga
Desde sótanos de alquimistas hasta viejos molinos convertidos en cuevas de mundos fantásticos. Si quieres saber más sobre estos lugares, lee nuestra entrada al respecto aquí.

8. Conocer el resto de lugares increíbles en la ciudad
Aunque parece que ya hemos hablado de mucho, la verdad es que faltan innumerables cosas por mencionar. Está la pared dedicada a John Lennon donde personas de todo el mundo plasman diferentes frases, dibujos y dedicatorias (aunque hace algunos años la renovaron y ha perdido un poquito de su esencia. Cuando la vi originalmente hace cuatro años me pareció mucho más auténtica que cuando la vi el año pasado).

Está también la famosísima Casa Danzante que no puedes dejar de ver, y el Barrio Judío, donde se encuentra el famoso y enigmático cementerio judío y las seis sinagogas. Hay también muchas otras cosas para ver o hacer como paseos a ciudades cercanas (recomiendo Kutna Hora donde hay una increíble iglesia decorada con huesos) y asistir a una obra de Teatro Negro.

Mural Lennon Praga

9. Sorprenderte con lo barato que es todo
Si bien no me parece lo más importante, es definitivo que este también es un factor que me gusta de la ciudad. Y es que en serio, todo es demasiado barato. Las pocas cosas caras que hay se compensan con lo poco que tendrás que gastar en alojamiento y comida. Mi estancia de tres días para mi viaje próximo me ha costado apenas 23 euros en un hostal que se encuentra muy bien ubicado cerca de todo lo importante (Arpacay Backpackers Hostel), y existen opciones incluso más baratas.

Es definitivo que con tanto qué hacer en Praga, es una visita que deberías considerar hacer cuanto antes. Lo único que puedo decirte como nota final es que, si aún no estás convencido, cuando estés ahí, créeme que lo estarás. Espero que te animes a ir a esta ciudad increíble y si ya lo has hecho o estás pensando en hacerlo, no dudes contarnos tus experiencias en los comentarios 🙂

Fotos cortesía de Nicola Albertini, Roman Boed, apple.white2010, Paul Asman bajo licencia de Creative Commons

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